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  1. reproductores hi res

    Estimados, quiero comprarme un reproductor portátil y dentro del rango de precios (y de los que se pueden encontrar en Chile) estoy mirando: El walkman NW-A55HN Fiio X3 3nd AK Jr, Super Jr Edition Los dos primeros funcionan como dac externos. La verdad busque información técnica de cada uno, pero me supero y no tengo como ir a audicionarlo (tengo que comprarlos en linea si o si). El de sony ademas tiene radio que si bien para mi no es indispensable si seria algo deseable. Alguien entendido en el tema o que tenga alguno de estos modelos me pudiera orientar, por favor, en cual decantarme. De ante mano muchas gracias
  2. CAPÍTULO 1: El walkman Me gustan los equipos de sonido portátiles. Tengo 10… desde un Walkman de cassettes Sony hasta un equipo de alta resolución de última generación. Acá algunas reflexiones sobre esta pasión. Parte I. El Walkman de Sony Más de 100 años después del fonoautógrafo y del fonógrafo, SONY revoluciona el mercado con la aparición del Walkman. Se trataba del modelo TPS-L2. Era el año 1979 y el casete (la musicassette para ser exactos) llevaba 15 años de extraordinaria salud. Era el formato ideal para convertirse en portátil. Es cierto que antes existieron radios portátiles. Primero las radios a galena, desde los años 20, hasta las transistorizadas de los años 50s (con un auge en los 60s y 70s), e incluso tocadiscos “portátiles” (a pilas o baterías). Pero eso de andar caminando con la música que nos gustaba (no con la impuesta) era un sueño lejano hasta fines de los 70s. En los 70s Maxell masificó la posibilidad de grabar música en casetes vírgenes. Ahí estábamos nosotros, listos para dar el salto de la radio portátil a transistores al lector de casetes portátil. La diferencia era poder reproducir lo que quisiéramos, incluso lo que habíamos grabado desde la radio, no lo que nos obligaban a oír. La historia es conocida, pero es más bien un mito: Masaru Ibuka, uno de los principales de la SONY y melómano furioso quería un aparato que le permitiera oír sus óperas y sinfonías mientras caminaba. Y le hicieron el modelo que todavía convoca a coleccionistas y nostálgicos. La verdad es que salió entre la idea del brasileño Andreas Pavel y los ingenieros de la SONY movidos por la necesidad de Ibuka de oír música tranquilo sin molestar al resto. Akio Morita, el amigo de Karajan, fue quien mandó a diseñar el Walkman tal como lo conocemos. Sony le pagó los derechos a Pavel y el resto es historia. Yo tenía una radio portátil a pilas. Era AM. En casa había una un poco más grande que tenía FM, aparte de un equipo de sonido modular en el living. Pero no se me ocurría salir a la calle con mi radio portátil. No me interesaba. Eso cambiaría. Mi primer contacto con un Walkman fue a principios de los 80s en la casa de mis tíos de Quillota. El aparato en cuestión pertenecía a un primo. No lo podía creer. Se usaban unos audífonos metálicos (bastante buenos por lo que recuerdo) con esponjas delgadas. Era como un equipo de sonido de verdad en tu propia mano. Yo no tenía la posibilidad comprarme uno y me resignaba a oír música en los equipos hogareños con unos audífonos que compré en la desparecida tienda Music Hall de don Óscar Vidal (recientemente fallecido) en Puerto Montt. Fue en la universidad, corría el año 1988, y gracias a la Beca Presidente de la República (recibida de la propia y sanguinolenta mano del Capitán General en el Diego Portales) pude adquirir un Personal Stereo, creo que fue un Panasonic. Después vendrían al menos unos 5 más. Un Samsung y unos tres Sony. Los modelos evolucionaban. Traían Dolby, radio, ecualizador, auto reversa, selector de cintas, sonaban mejor, incluso los audífonos mejoraban (recuerdo unos SONY engomados que eran mis favoritos… ). El último modelo que compré en los 90s todavía lo conservo (tengo 2). Está funcionando y suena muy bien. Qué decir. Si hubiese un premio para las tecnologías que nos han hecho felices, quizá estos portátiles se llevarían el primer lugar. Tanta felicidad con tan poco. Por eso conservo más de 300 casetes y tengo incluso un Deck. Todavía me emociona poder oír música en estos aparatos y créanme, si el cassette está en buen estado, suena mejor, al menos, que un MP3 y a veces mejor que un CD en un equipo de los básicos. Sony dejó de producir el Walkman para casetes en 2010, pero todavía hay empresas que fabrican estos lectores portátiles de cassettes, algunos con un circuito que permite trasladar la cinta a MP3 (son un asco) y otros de “alta gama”, para fanáticos del soporte… yo he estado tentado de comprar uno. La marca Walkman sigue vigente, pero en otros soportes. Ya diremos algo…